Me decia un amigo a quien mucho queria:¿por qué Dios no hace nada para redimir el hambre de tantos niños y la desolación de tantos ancianos? Yo le respondí: Dios ya lo ha hecho. Te ha creado a tí y a otros que son como tú, que tienen las mismas preocupaciones, para que actuéis en su nombre y atajéis esos males. Si no existiese el hambre, la soledad y la enfermedad, si todos los seres humanos estuviesen sanos y satisfechos ¿cómo se podria ejercer la caridad? Eso que llamamos mal, es la ocación que Dios nos ofrece para que practiquemos el bien.
José M. Moliner
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario